por Martín Jaime (resumen)
“Lo que nosotros tenemos que practicar hoy, es la solidaridad. No debemos acercarnos al pueblo a decir: ‘Aquí estamos. Venimos a darte la caridad de nuestra presencia, demostrarte tus errores, tu incultura, tu falta de conocimientos elementales’. Debemos ir con afán investigativo, y con espíritu humilde, a aprender de esa gran fuente de sabiduría que es el pueblo”.
Ernesto Che Guevara
El término política, en la actualidad, difiere en las diversas opiniones del colectivo, pero generalizando, ésta palabra y su acepción ha ido ganando la apatía de la gente.
En una sociedad donde el descreimiento a la política y todo lo relacionado a ella nos empuja hacia un conformismo pesimista, hacia un no poder hacer nada, hacia la imposibilidad de participar en los asuntos públicos; surge la idea de conformar esta organización.
Somos una organización pequeña en número pero con ansias de crecer (en número, organización y fuerzas), por eso es necesario que cada compañero adopte la organización como propia, propague sus ideas, se comprometa plenamente con la causa social, y además (consigna fundamental para nuestra organización), cada compañero debe educar con el ejemplo.
Debemos estar convencidos que nos encaminamos hacia un verdadero cambio social, dentro de lo que nosotros denominamos Socialismo, donde el pueblo tenga una participación directa en los asuntos públicos, en un sistema democrático-socialista.
Vivimos en un mundo donde el dinero lo compra todo, o casi todo, pero lo que aún el dinero no pudo comprar son las ideas, el pensamiento, la conciencia.
Estas son las más fuertes herramientas con las que contamos, así como también debemos contar con un conjunto de valores inquebrantables e irrompibles, como lo son la solidaridad, el respeto, el compañerismo, el amor a la vida, la calidez humana, el compromiso, la consecuencia entre lo que se dice, se piensa y se hace, la tolerancia, la comprensión, etc.
Esta carga de valores debemos llevarla con nosotros como un chaleco “anti-balas”, como una mochila inseparable, y eso se verá reflejado en todos los ámbitos donde nos desenvolvamos.
Por eso debemos prepararnos y formarnos para que, con nuestras manos, con la cabeza y, fundamentalmente, con el corazón, podamos gobernar al pueblo.
“Lo que nosotros tenemos que practicar hoy, es la solidaridad. No debemos acercarnos al pueblo a decir: ‘Aquí estamos. Venimos a darte la caridad de nuestra presencia, demostrarte tus errores, tu incultura, tu falta de conocimientos elementales’. Debemos ir con afán investigativo, y con espíritu humilde, a aprender de esa gran fuente de sabiduría que es el pueblo”.
Ernesto Che Guevara
El término política, en la actualidad, difiere en las diversas opiniones del colectivo, pero generalizando, ésta palabra y su acepción ha ido ganando la apatía de la gente.
En una sociedad donde el descreimiento a la política y todo lo relacionado a ella nos empuja hacia un conformismo pesimista, hacia un no poder hacer nada, hacia la imposibilidad de participar en los asuntos públicos; surge la idea de conformar esta organización.
Somos una organización pequeña en número pero con ansias de crecer (en número, organización y fuerzas), por eso es necesario que cada compañero adopte la organización como propia, propague sus ideas, se comprometa plenamente con la causa social, y además (consigna fundamental para nuestra organización), cada compañero debe educar con el ejemplo.
Debemos estar convencidos que nos encaminamos hacia un verdadero cambio social, dentro de lo que nosotros denominamos Socialismo, donde el pueblo tenga una participación directa en los asuntos públicos, en un sistema democrático-socialista.
Vivimos en un mundo donde el dinero lo compra todo, o casi todo, pero lo que aún el dinero no pudo comprar son las ideas, el pensamiento, la conciencia.
Estas son las más fuertes herramientas con las que contamos, así como también debemos contar con un conjunto de valores inquebrantables e irrompibles, como lo son la solidaridad, el respeto, el compañerismo, el amor a la vida, la calidez humana, el compromiso, la consecuencia entre lo que se dice, se piensa y se hace, la tolerancia, la comprensión, etc.
Esta carga de valores debemos llevarla con nosotros como un chaleco “anti-balas”, como una mochila inseparable, y eso se verá reflejado en todos los ámbitos donde nos desenvolvamos.
Por eso debemos prepararnos y formarnos para que, con nuestras manos, con la cabeza y, fundamentalmente, con el corazón, podamos gobernar al pueblo.









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